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¿Cuáles son las funciones de una asesoría fiscal?

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¿Cuáles son las funciones de una asesoría fiscal?

Verae, tu asesoría fiscal en Oviedo

Las funciones de una asesoría fiscal en Oviedo son tan variadas como exigentes. Entre otras tareas, un asesor debe ayudar a sus clientes a realizar correctamente las declaraciones de sus impuestos, a planificar su ahorro fiscal, a evitar sanciones tributarias o a relacionarse con al Administración Tributaria.

Por eso, aunque hay muchas formas de desarrollar el oficio, algunos asesores optan por prestar una asesoría integral. De este modo, están siempre al tanto de las necesidades de sus clientes, y pueden acompañarle en cada una de sus decisiones estratégicas.

 

Principales funciones de tu asesoría fiscal en Oviedo

 

El asesor fiscal es el profesional encargado de dar consejo en aspectos tributarios. Estos consejos se ofrecen a:

Particulares. Son los clientes minoritarios de los asesores fiscales ya que, en general, solo deben enfrentarse a la campaña anual de la renta. Sin embargo, en determinadas ocasiones recurren a estos profesionales. Por ejemplo, cuando realizan negocios de elevada cuantía como compraventas de inmuebles. Otro supuesto común son las consultas de personas mayores, que se preguntan si les interesa más dejar sus bienes en herencia o donarlos en vida, así como gestionar sus ahorros.asesoría empresas abogados y economistas verae 8

Autónomos. A caballo entre los particulares y las empresas, tienen que presentar numerosas declaraciones a lo largo del año. Además, no siempre tienen el tiempo o la formación necesarios para optimizar su gestión fiscal. Por eso es muy frecuente (y recomendable) que acudan a los servicios de un asesor.

Empresas. Son el público por antonomasia de las asesorías fiscales. A fin de cuentas, su gestión tributaria es la más compleja, y se hace más enrevesada a medida que crecen. De hecho, pagan casi un 50 % de sus beneficios entre impuestos y cotizaciones según los últimos informes de PwC, Banco Mundial y CEOE. Por eso las empresas son las que más se pueden beneficiar de los servicios de un asesor.

 

El asesor fiscal

 

Teniendo estas funciones, cabe esperar de un asesor fiscal que sea un experto en materia tributaria y contable, como mínimo. Normalmente son profesionales con formación en administración y dirección de empresas o en derecho.

Lo cierto es que su profesión no está regulada legalmente, aunque sí existen asociaciones y colegios profesionales en España. Por eso es importante dar con un profesional preparado y responsable. A continuación se detallan algunas de las funciones más demandadas de estos profesionales de la asesoría fiscal.

 

Declaraciones tributarias

 

Salvo en determinados supuestos, las personas físicas están obligadas a realizar una declaración de la renta anual. Aunque esta declaración es sencilla para muchos contribuyentes, otros necesitan algo de ayuda para realizarla.

Sin embargo, cuando los patrimonios son complejos, la realización de la declaración se complica. Por ejemplo, determinadas rentas están exentas, como son las indemnizaciones por despido o cese, determinadas prestaciones de la Seguridad Social, becas o premios o los rendimientos de seguros de vida, depósitos y otros.

Por eso muchos particulares acuden a su asesoría fiscal, que les ayudan a realizar sus declaraciones.

Cuando estos particulares son, además, autónomos, la cosa se complica. El autónomo debe presentar declaraciones trimestrales (mensuales, en algunos casos) del IVA y el IRPF. Esto se realiza por medio de:

IRPF: modelo 111 de retenciones, 115 de retenciones de alquileres, 123 de liquidación de retenciones por intereses, y 130 y 131 de pago fraccionado (estimación directa y módulos).

IVA: modelo 303 de declaración trimestral del IVA, 347 de operaciones con terceros y 349 de declaración de operaciones intracomunitarias.

Además, anualmente deben presentar el modelo 180 de retenciones del alquileres, 184 de entidades en régimen de atribución de rentas, 190 de retenciones de IRPF y 390 del IVA.asesoria fiscal servicios tributarios

En el caso de las sociedades, se incluirá el modelo 202 de pago fraccionado del Impuesto de Sociedades, así como el 200 para su declaración anual.

A estos modelos se sumarán los 036 y 037 cada vez que se quieran modificar datos tributarios, incluyendo epígrafes y régimen de tributación.

Estos son los modelos básicos que gestiona cualquier autónomo o empresa. Por lo que resulta evidente que la ayuda de una asesoría fiscal a la hora de cumplimentar y presentar todos estos modelos es de agradecer.

Además, muchos profesionales no pueden perder tiempo haciendo declaraciones o tramitándolas. Si bien es cierto que la Administración electrónica ha facilitado sobremanera estas gestiones, dejarlas en manos de profesionales cualificados tranquiliza a la mayoría de los contribuyentes.

 

Planificación fiscal

 

Como se ha señalado, determinados conceptos están exentos de determinados tributos. Esto significa que un buen asesor fiscal puede facilitar a su cliente cierto grado de ahorro fiscal. Para ello podrá recomendarle, por ejemplo, qué operaciones de inversión o ahorro le conviene realizar para incrementar su ahorro o sus ganancias.

Pero además de las exenciones, a los tributos se les aplican reducciones, bonificaciones y recargos. Esto puede volverse particularmente complejo en los casos en que se apliquen tributos regionales de diferentes autonomías o municipios.

Por eso, el asesor fiscal es el profesional que puede ayudar al contribuyente a configurar su patrimonio y dirigir sus negocios de tal manera que asuma la menor carga fiscal posible. De hecho, un buen asesor puede ahorrar a una empresa más dinero del que le cueste contratar sus servicios.

 

Ayuda y asistencia en normativa tributaria

 

La normativa tributaria nacional es extremadamente compleja. Ello se debe a la convivencia de un régimen general estatal con sus particularidades autonómicas e incluso sistemas forales especiales.

Además, las operaciones intra y extracomunitarias están a la orden del día. Lo que requiere tener ciertas nociones de derecho tributario y arancelario si no se quiere depender de un asesor.asesoría empresas abogados y economistas verae 9

Pero no hace falta ser un exportador o una multinacional para necesitar asesoría fiscal. Cada vez es más frecuente la celebración de matrimonios entre ciudadanos de distintos Estados. También abundan los movimientos migratorios, lo que puede conllevar que un migrante fallecido deje a sus herederos patrimonio en otro Estado.

En consecuencia, siendo las fronteras cada vez más líquidas, en la actualidad es muy frecuente encontrarse en una situación en que entran en juego reglas tributarias de diversos Estados. La asesoría de empresas y particulares en este sentido es fundamental, ya que estas situaciones requieren un profundo conocimiento de la fiscalidad internacional.

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Tramitación de procedimientos

 

Otro de los campos donde un asesor puede sacar a su cliente de un aprieto es la tramitación de expedientes. Generalmente, las relaciones con la Agencia Tributaria se materializarán por medio de procedimientos administrativos.

Por tanto, un conocedor del Derecho administrativo puede llevar los intereses de su cliente a buen puerto. Para estos quehaceres no llega a ser necesario asistirse de un abogado. Sin embargo, el procedimiento administrativo es muy formal, y como tal, se somete a normas y rituales que deben cumplirse si se quiere salir airoso.

Así, una asesoría puede elaborar escritos de consulta a la AEAT o la DGT. Pero también puede presentar recursos e impugnaciones. Para ello, su cliente puede concederle la representación, de modo que su asesor fiscal pueda representarle a lo largo del procedimiento.

Generalmente, los asesores fiscales ofrecerán también algún tipo de consejo jurídico. Por supuesto, no puede ofrecer asistencia jurídica sin ser a la vez abogados. Por eso, muchas asesorías fiscales cuentan con personal licenciado en Derecho e incluso colegiado.

 

Asesoría de empresas

 

Como se ha venido indicando, una de las ramas donde destaca la labor del asesor fiscal es en la asesoría de empresas. A fin de cuentas, estas son las que más obligaciones tributarias tienen.

Verae, Asesoría Fiscal Oviedo

Un buen asesor empresarial empieza su trabajo desde antes de que la propia empresa esté fundada. Así, ayudará a los fundadores a elaborar un plan de negocio solvente y sólido. En este momento pre-societario, el asesor debe recomendar la figura social que más conviene a los emprendedores.

Para ello, puede asesorarles en materia de tributación y otras obligaciones fiscales y mercantiles, como son las declaraciones, las inscripciones o las inmovilizaciones de capital. Además, deberá asesorarles para que garanticen que la sociedad en formación tenga liquidez, pero no inmovilice activos.

En el momento de fundación de la empresa, el trabajo del asesor consiste en diseñar un plan fiscal. Técnicamente, debería planificar también otras áreas. Al menos la laboral y la financiera, ya que van a tener impacto en la tributación de la empresa. Lo mejor en estos casos es diseñar programas de gestión integrales.

Una vez la empresa esté en marcha, el asesor podrá acompañarla aportando soluciones ad hoc a los problemas o necesidades que vayan surgiendo. Además, podrá actualizar los programas de gestión cada vez que cambien las circunstancias de la empresa.

Tales actualizaciones son recomendables, por ejemplo, cuando la empresa está en situación de bonanza extraordinaria o en pérdidas amenazantes, así como cuando abre o cierra centros de trabajo en otras comunidades o en el extranjero o inicia relaciones comerciales internacionales.

 

Prevención de infracciones fiscales

 

Una de las funciones principales de un profesional en asesoría fiscal es la de vigilar el cumplimiento de la normativa tributaria por parte de sus clientes. No se trata de denunciarlos cuando incumplan la ley, sino de advertirles y ofrecerles soluciones para que no la vulneren.

Hay que tener en cuenta que las infracciones fiscales se penan con elevadas sanciones económicas. Estas pueden llevar ciertas sanciones aparejadas, como la imposibilidad de contratar con la Administración. Además, cuando una infracción fiscal excede los 120.000 euros, se convierte en un delito fiscal.

Por tanto, un buen asesor advertirá a sus clientes cuando puedan estar infringiendo las normas, para evitar que sean sancionados. En el caso de que sean sancionados, podrá ayudarles con los recursos e impugnaciones procedentes, como se anticipó.

Por todo esto, es importante señalar que algunos asesores pueden empujar a sus clientes a rozar la ilegalidad, o directamente a cometerla. En su ánimo de minorar sus deudas tributarias para demostrar sus capacidades, algunos malos profesionales llegan a dar consejos negligentes o temerarios a sus clientes, recomendándoles que realicen acciones poco legales y todavía menos éticas.

Esta conducta es inevitable, dada la ausencia de colegiación del colectivo. Por eso es tan importante encontrar un profesional fiable y efectivo.

 

Otras funciones específicas

 

El asesor fiscal puede desarrollar otras funciones específicas en relación con las empresas. Por ejemplo, es una tarea típica de la asesoría de empresas el asistirlas en los concursos, así como en las disoluciones y liquidaciones.

El concurso, una vez declarado, estará permanentemente vigilado por la administración concursal y el juez. Sin embargo, cuando el concursado puede proponer un convenio es importante que cuente con el consejo de un asesor concursal.asesoría de empresas en Oviedo

Del mismo modo, las disoluciones de sociedades tienen un buen número de implicaciones fiscales, así como las adquisiciones de empresas. Por complicar todavía más el asunto, se puede hablar de las sucesiones de unidades empresariales en situaciones de concurso.

En estos casos, el empresario adquiriente heredará las deudas tributarias y de seguridad social del saliente. Lo cual implica que antes de adquirir la unidad productiva, el empresario entrante debería contar con los servicios de un buen asesor empresarial.

En definitiva, todos estos son negocios jurídicos muy específicos, a los que la mayoría de los contribuyentes no se enfrentan nunca en la vida. Sin embargo, un buen asesor de empresas debe estar preparado para estos supuestos más complejos, pues son servicios que determinados clientes pueden esperar de ellos.

 

Una asesoría de empresas en Oviedo fiable y efectiva

 

Por todo lo antedicho, la asesoría puede ser una fuente de soluciones particulares a problemas puntuales. Pero generalmente se configura como una relación de confianza y colaboración a largo plazo.

El asesor de empresas ayuda a concebir la sociedad, y la acompaña durante toda su vida jurídica. Incluso en el caso de los clientes particulares y de los autónomos, lo más frecuente es que acudan al mismo asesor fiscal año tras año.

Además, ya se han comentado los problemas que pueden derivar de una mala praxis. Y la ausencia de colegiación complica el control disciplinario de estos profesionales.

Por eso es tan importante localizar a un asesor solvente y de confianza. Verae es la asesoría fiscal de Oviedo en la que concurren estas características. Sus integrantes, con una sólida formación mercantil y una demostrada vocación de servicio, llevan más de 50 años asesorando a empresas y pymes. Si necesitas un equipo de abogados y economistas de reconocida solvencia en Oviedo, este es Verae Abogados y Economistas.

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